y de pronto,
las cosas que me importan
se cuestionan ante mi,
de pronto...
se dan la mano entre si,
no hay nada que hacer,
ellas se resuelven
en espectadora mirada
me arropan
Entra, ésta es tu casa. Te abro los brazos, donde quiera que estés, donde quiera que esté.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada
dímelo al oído